jueves, 28 de febrero de 2008

LA FELICIDAD...

La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor,
sino de lo que pasa dentro de nosotros.
La felicidad se mide por el espíritu
con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida.

La felicidad es un asunto de valentía;
es tan fácil sentirse deprimido y desesperado.
La felicidad es un estado de la mente.
No somos felices en tanto no decidamos serlo.

La felicidad no consiste en hacer siempre lo que queremos;
pero sí en querer todo lo que hagamos.
La felicidad nace de poner nuestros corazones
al hacer nuestro trabajo con alegría.
La felicidad no tiene recetas;
cada quien la cocina con el sazón de su propia meditación.
La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar


Texto: Autor desconocido.
Foto: por mbaska70 en http://www.flickrs.com/

miércoles, 27 de febrero de 2008

"Sevilla: Históricos rincones" enviado por José maría Lousame

Históricos rincones...

Pimienta, agua, jardines, judería,
Calles, plazas, históricos rincones...
La Giralda te envidia desde lejos
a ella también le hubiera gustado
mirarse en ese espejo..
espejo donde tambíén se mira Triana
Mi Guadalquivir!!!!!
Recuerdos de aquellos pasados días
que evocan bonitas sensaciones
colmadas de preciosas ilusiones
que perviven en mi alma todavía
Mas hoy recorro solo esos parajes
con una enorme angustia y amargura
y brotan en mi mente sin chantaje,
mis caricias y besos con ternuras.
De ese mi amor, su entrega sin ambagues,
aún guardo el recuerdo ¡¡¡¡que perdura!!!
esta, esta estrechez de calle,
todavía perdura en "Mi Sevilla"


Texto:enviado gentilmente por José maría Lousame (Sevilla-España)
Fotos:www.flickrs.com








martes, 26 de febrero de 2008

El libro del NO amor de Hugo Finkestein


Hugo Finkestein, nacido en Tucumán (Argentina)Doctorado en psicología, docente e investigador y también exitoso dramaturgo, escribió este libro donde sus epigramas no son complacientes. Como espejos despiadados, inquietan, irritan, trastornan, provocan al lector, lo cuestionan , le exigen una búsqueda profunda e intensa de su capacidad de amar y le descubre nuevas y fecundas posibilidades de lograr el amor feliz...


"Toda la literatura sobre la sexualidad es una reverenda gansada,
La única manera de hacer el amor es amando."


"Puedo vivir solo!!!!! (pero me encanta vivir contigo)"

"Sin ti me muero!!!(como se puede amar, cuando a uno lo confunden con un frasco de suero)".


"El amor impostor tiene su industria
y ha creado artículos que se expenden en los porno-shops.
Pastillas para exitarse,
anestésicos para mantener la erección,
películas, slides y revistas para estimularse,
muñecas inflables para masturbarse,
penes de latex para consolarse,
bragas para contactos de apuros en pasillos.
Pero con esa inútil alquimia del falso amor,
no solo comercian los fabricantes,
también viven de ella los psicoanalistas,
los consejeros matrimoniales, los sexólogos y
los editores de libros con técnicas sexuales.
Un inerme encogimiento de hombros
es la única respuesta para todo infeliz que cree poder ser feliz
con el amor impostor".


"Después de 23 horas, 50 minutos de incomprensión, maltrato o indiferencia, hay hombres que tienen el descaro de irritarse si la mujer no permite ser penetrada".

"Callaste por no herirme?
o
sabías que tu silencio tuvo una crueldad sin límites?"




Cartel para colgar en el espejo:

Merezco vivir...¡¡¡Y bien!!!!
Sacaré todos los días la basura que tengo en mi cabeza.
Me cuidaré y aprenderé a quererme.
Pero si alguien me quiere.....


Autor: Hugo Finkestein de "El Libro del NO amor"
Foto:www.flickrs.com

lunes, 25 de febrero de 2008

El seibo. Flor Nacional Argentina.


Árbol muy bello de hermosas flores rojas y carnosas, en racimos, que ha dado lugar a numerosas canciones y leyendas.
Es el árbol del hombre ribereño, a quien proporciona con su madera, casa, muebles y embarcación.
En cocimiento es sumamente cicatrizante y desinfectante, cierra las fístulas por antiguas que sean. Muy útil en hemorroides inflamadas o sangrantes.
Su cogollo es fortificante y alimenticio, muy apreciado por los pueblos originarios, sobre todo cuando debían pasar días sin comer o escondidos en el monte.
En 1942, mediante un decreto del Poder Ejecutivo, se declaró Flor Nacional Argentina a la flor del seibo, también llamada ceibo, seíbo o bucaré (su nombre botánico es erythrina crista-galli).


¿Por qué el seibo flor Nacional? Aunque no crece en toda la extensión de nuestro país (de hecho es poco probable que una misma especie pueda florecer en zonas con condiciones climáticas y ecológicas tan diversas), esta flor fue elegida por la mayoría de la población en una encuesta realizada por la Academia de la Historia, el Ministerio de Agricultura, la Facultad de Filosofía y Letras y el Museo de La Plata.
También se supo por la misma encuesta que algunos artistas regionales incluían en sus obras y poemas al árbol del seibo y su flor, enriqueciendo nuestra cultura autóctona y nuestro folklore.
Así fue que antes de su declaración como flor nacional, la flor del seibo ya era conocida en casi todos los países de Europa y América, y diversas instituciones oficiales habían establecido la plantación del seibo al pie del mástil con nuestra bandera, dándole así un carácter simbólico y tradicionalista, y confirmándola como exponente floral de la República Argentina.

El seibo es un árbol originario de América, especialmente de nuestro litoral, Uruguay (donde también es flor nacional), Brasil y Paraguay. Pertenece a la familia de las leguminosas y crece en zonas cercanas a ríos, lagos y zonas pantanosas. No es muy alto, su tronco es retorcido y sus raíces son sólidas para afirmarse bien al suelo, contrarrestando la erosión que provocan las aguas.
Sus flores son grandes y de un rojo carmín, y son muy utilizadas para teñir telas.

La flor del seibo ha sido evocada también en leyendas aborígenes, y la más popular de ellas es la que se refiere a su origen:


La indiecita que perdura en el seibo.


Cuenta la leyenda que existió en nuestra selva mesopotámica una pequeña india llamada Anahí, que disfrutaba de sus tierras conociendo cada hierba, cada pájaro del lugar; y cantándoles con su armoniosa voz. Amaba la vida y cantaba como nadie, tanto que paralizaba de placer con sus melodías a cada pájaro, a cada animal, a cada habitante que la escuchaba.
Un día, su alegría de vivir fue apagada a la fuerza: el hombre blanco invadió sus tierras y se apropió de la tribu a la que pertenecía; Anahí, defendiendo a su pueblo, fue apresada, juzgada y sentenciada a morir en la hoguera.
Asombrados en la oscuridad y ante las llamas enrojecidas, todos los que miraban la horrorosa escena comenzaron a escuchar la fuerte voz de Anahí, cantando sublimes melodías de amor a su tierra y estremeciendo hasta a la noche misma.
Al amanecer, los soldados no podían creer lo que veían: el árbol que había sostenido el cuerpo de Anahí estaba cubierto de flores hermosas, rojas como el fuego que había rodeado a la indiecita la noche anterior.
Así, según la leyenda, nacieron las flores de ceibo, que tiñen de rojo intenso nuestra Argentina .

Texto:http://www.educared.com/
Fotos:www.flickrs.com

domingo, 24 de febrero de 2008

Rima xxv de Gustavo Adolfo Becquer

"Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos de tu corazón inquieto y reclinar
tu dormida cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,cuanto poseo,
la luz, el aire y el pensamiento!"


Foto:www.flickrs.com por jaydee